Había una vez un estanque donde vivían unas ranas. Los pequeños anfibios llevaban una vida tranquila y no les faltaba de nada. En verano pasaban mucho calor bajo el sol, así que se escondían a la sombra y en el barro para protegerse, ya que el estanque nunca se secaba del todo.
Seguir leyendoHadalandia es un lugar con cuentos para dormir, cuentos infantiles y lecturas en línea para niños de todas las edades. Todo gratuito y de fácil acceso.
Las ranas que querían un rey
Había una vez un estanque en el que vivían unas ranas. Allí estaban muy felices y no les faltaba nada. Un día, aburridas, empezaron a decir tonterías y llegaron a la conclusión de que deberían tener un rey. Enseguida empezaron a croar muy fuerte para llamar la atención del dios Zeus.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos y el Día de la Tierra
En Fantasmalandia hacía un día precioso. La primavera estaba a la vuelta de la esquina y las flores empezaban a florecer. Ya habían aparecido los fantasmitas de flores blancas y los bubules, y las moscas se habían despertado.
Seguir leyendoLos Plízacos – La gran mudanza
Desde que se celebró la gran boda, empezaron a pasar cosas. Nuestra familia creció. Un día por la tarde, simplemente volvió Mamá y traía un bebé en brazos.
Seguir leyendoLos Plízacos – El concurso de los deditos más bonitos del bloque de pisos lo gana…
Y se fueron a asustar. Con Pablo hemos dormido a pierna suelta y tenemos energía para dar y tomar. Por eso propuse que hoy íbamos a asustar a todo el bloque de pisos.
Seguir leyendoLos Plízacos – Por qué a la señora Simona no le va la tele y las misteriosas huellas blancas
En nuestro bloque de pisos llevan ya varios días pintando. A la señora Simona parece que no le gustó mi huella en la pared, así que mandó pintar todo el piso entero. Pero desde que están pintando, parece que ronda algún fantasma que va dejando huellas blancas por todas partes.
Seguir leyendoLos Plízacos – Comida de gato y el plízaco de edificio más antiguo
Esta noche voy con Pablo a visitar al plízaco de edificio más antiguo. Vive abajo, en el sótano. Se dice que nadie logró esconder sus dedos de él. Ni siquiera la nariz. Dicen que hasta se atrevió a meterse debajo de la manta y que una vez incluso le mordió a alguien un dedo del pie junto con un trozo de zapato.
Seguir leyendoLos Plízacos: Cómo me hice amigo de los niños
Después de haber asustado con éxito al señor Carlitos, por fin estoy de vuelta en el cuarto de los niños. Está oscuro, se acerca la medianoche. Voy a asustar y atrapar los deditos que sobresalen por debajo de la manta.
Seguir leyendoEl niño que pellizcaba a todo el mundo
Érase una vez un niño llamado Fran. Ese niño tenía un mal hábito. A todos los que alcanzaba, siempre les daba un pellizco. Si lo hiciera solo en broma, seguro que todos se reirían.
Seguir leyendoEl niño que no quería vestirse
Seguro que ya habéis oído hablar de muchos niños traviesos, pero apuesto a que de Tomasito, que no quería vestirse, no habéis oído nada.
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