
Cuentos para dormir
Las hijas del rey Sol
Todos conocemos el Sol. Brilla sobre nuestra Tierra y gracias a él tenemos calor y luz. Pero muy poca gente sabe que el Sol tenía diez hijas. Vivían con él en su palacio y miraban por las ventanas hacia la tierra.
Tenían muchísimas ganas de bajar a ver a la gente, pero su padre nunca se lo quiso permitir:
—¡Vuestro sitio está aquí! ¡Conmigo! El mundo de ahí abajo no es para vosotras.
Pero las hijas no se rindieron, y un día decidieron escaparse de su padre para ver, aunque fuera un ratito, cómo era la Tierra.
Juntas bajaron por una escalera que llegaba hasta la Tierra y se encontraron entre la gente. Una se fue por aquí, otra por allá, otra por otro lado. Se marcharon por el mundo y se olvidaron de que solo podían quedarse en la Tierra un día. Conocieron a unos príncipes, se enamoraron de ellos y hubo bodas.
Pero el Sol descubrió que sus hijas no estaban en casa y se enfadó. No salió al cielo. Las hijas sabían lo que habían hecho, así que salieron juntas al campo para llamar al Sol. El Sol, muy triste, les gritó:
—¡Volved a casa! ¡Vuestro sitio está conmigo!
Pero las hijas le suplicaron:
—¡Déjanos aquí un año! Un solo año y volveremos a casa.
El Sol aceptó y les dio un año. Y las hijas volvieron a los castillos con sus maridos y se olvidaron de su padre y de su promesa. Pasó un año entero y las hijas no volvieron a casa. El Sol se enfadó y otra vez dejó de salir al cielo. Pero esta vez no fue por un ratito.
Pasaron días y días sin que brillara. Las personas y los animales empezaron a enfermar, y las flores y los árboles, a secarse. Las hijas se acordaron de su promesa, salieron al campo y volvieron a llamar a su padre:
—¡Padre, sal al cielo! La gente no puede sufrir por nuestra culpa.
El Sol salió al cielo. No quería hacer daño a la gente, pero sí quería castigar a sus hijas.
Así que las convirtió en flores. Y no en unas flores cualquiera, sino en unas que se parecían a él. La gente las llamó girasoles, y todavía hoy crecen en la Tierra para recordar la promesa que las hijas no le cumplieron a su padre.
Cuentos clásicos y tradicionales Cuentos cortos




¿Qué te pareció el cuento?