Saltar al contenido
Las hijas del rey Sol – cuento para dormir

Cuentos para dormir

Las hijas del rey Sol

Juanita N.11 de mayo de 20263 min de lectura

Todos conocemos el Sol. Brilla sobre nuestra Tierra y gracias a él tenemos calor y luz. Pero muy poca gente sabe que el Sol tenía diez hijas. Vivían con él en su palacio y miraban por las ventanas hacia la tierra.

Tenían muchísimas ganas de bajar a ver a la gente, pero su padre nunca se lo quiso permitir:
—¡Vuestro sitio está aquí! ¡Conmigo! El mundo de ahí abajo no es para vosotras.
Pero las hijas no se rindieron, y un día decidieron escaparse de su padre para ver, aunque fuera un ratito, cómo era la Tierra.

Juntas bajaron por una escalera que llegaba hasta la Tierra y se encontraron entre la gente. Una se fue por aquí, otra por allá, otra por otro lado. Se marcharon por el mundo y se olvidaron de que solo podían quedarse en la Tierra un día. Conocieron a unos príncipes, se enamoraron de ellos y hubo bodas.

Pero el Sol descubrió que sus hijas no estaban en casa y se enfadó. No salió al cielo. Las hijas sabían lo que habían hecho, así que salieron juntas al campo para llamar al Sol. El Sol, muy triste, les gritó:
—¡Volved a casa! ¡Vuestro sitio está conmigo!
Pero las hijas le suplicaron:
—¡Déjanos aquí un año! Un solo año y volveremos a casa.

El Sol aceptó y les dio un año. Y las hijas volvieron a los castillos con sus maridos y se olvidaron de su padre y de su promesa. Pasó un año entero y las hijas no volvieron a casa. El Sol se enfadó y otra vez dejó de salir al cielo. Pero esta vez no fue por un ratito.

Pasaron días y días sin que brillara. Las personas y los animales empezaron a enfermar, y las flores y los árboles, a secarse. Las hijas se acordaron de su promesa, salieron al campo y volvieron a llamar a su padre:
—¡Padre, sal al cielo! La gente no puede sufrir por nuestra culpa.
El Sol salió al cielo. No quería hacer daño a la gente, pero sí quería castigar a sus hijas.

Así que las convirtió en flores. Y no en unas flores cualquiera, sino en unas que se parecían a él. La gente las llamó girasoles, y todavía hoy crecen en la Tierra para recordar la promesa que las hijas no le cumplieron a su padre.

Valora el cuento

Cuentos clásicos y tradicionales Cuentos cortos

Comentarios

¿Qué te pareció el cuento?

No publicaremos tu correo. Leemos los comentarios antes de publicarlos.

¿Y ahora qué?

mismo tema y duración de lectura parecida

Cuento sorpresa

En un pueblecito a la orilla de un bosque muy espeso crecía un viejo manzano que daba manzanas con poderes mágicos. Se decía que…

3 minpara preescolar

En la salvaje África vivía un leoncito. Bueno, en realidad ya no era pequeño: era un león adulto, y su padre esperaba que le…

3 minpara preescolar

En medio de un bosque muy espeso había un estanque pequeñito. A su lado se alzaba una roca cubierta de helechos tupidos. Y detrás…

3 minpara preescolar

Había una vez un bosque, aunque no era un bosque cualquiera: era mágico. En él vivían los animalitos junto con un hada buena. El…

3 minpara preescolar