Un poco más allá de Strašidrno, en medio del prado, se alza un árbol viejo y alto. Se dice que es un árbol conmemorativo porque lleva allí muchísimos años. Es un roble gigantesco. Según una leyenda, en él descansó el mismísimo vampiro Drácula disfrazado de murciélago.
Seguir leyendoCuentos de monstruos con dientes
Fantasmas Dentudos – Concurso de Otoño
La naturaleza en otoño se prepara para dormir. Los fantasmas en Fantasmono recogen la cosecha de los huertos y rastrillan las hojas que han caído de los árboles. Hacen montones junto a los caminos para esconderse y, cuando pasa alguna persona, saltan para asustarla.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – Especial de Navidad
La nieve estaba por todas partes. Los copos de nieve volaban por el aire y los niños se alegraban y gritaban. Todos los niños de Fantasmona subían con sus trineos a la colina sobre la ciudad y se lanzaban por la pendiente.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos –Día de los Difuntos
Mientras que en Halloween los fantasmas disfrutan paseándose entre la gente, en el Día de los Difuntos ningún fantasma decente sale a asustar. ¿Por qué? Pues porque los cementerios, que normalmente son lugares terroríficos, ese día están llenos de gente.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – Halloween y el Día de Todos los Santos
A todos los fantasmas les gusta Halloween. En la noche que va del último día de octubre al primero de noviembre, los fantasmas pueden pasear entre la gente sin miedo a que las personas los reconozcan. Y ni siquiera tienen que hacerse disfraces como las personas. Aunque Bubík y Dientecita esta vez sí se pusieron un disfraz.
Seguir leyendoEspecial de magos – Fantasmas dentudos
¿Alguna vez habéis tenido un sueño loco? Pues eso es lo que le ocurrió una noche a Bubík.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – 1 de mayo
Hoy ha sido 1 de mayo y ,al igual que entre los humanos, entre los fantasmas este día también es fiesta nacional. Bubík tenía desde primera hora de la mañana una sola preocupación.
Seguir leyendoLos fantasmas Dentudos y la arena del Sáhara
La ciudad de Strašidrno seguía cubierta por una capa de nieve que se derretía lentamente mientras la primavera empezaba a aparecer y ahuyentaba al frío invierno más allá de las colinas. Pero esa mañana la nieve parecía diferente.
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