Seguro que ya habéis oído hablar de muchos niños traviesos, pero apuesto a que de Tomasito, que no quería vestirse, no habéis oído nada.
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Cuentos para dormir
Cuentos para niños, pequeños y grandes para leer. Disfruta de cuentos en línea de varios autores. No dudes en escribir comentarios, enviar imágenes, compartir por internet.
La niña que se mordía las uñas
—¡Deja esas uñas! —repetía Mamá una y otra vez, pero la pequeña Magdalenita seguía mordisqueando sus deditos.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – Árbol mágico
Un poco más allá de Strašidrno, en medio del prado, se alza un árbol viejo y alto. Se dice que es un árbol conmemorativo porque lleva allí muchísimos años. Es un roble gigantesco. Según una leyenda, en él descansó el mismísimo vampiro Drácula disfrazado de murciélago.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – Concurso de Otoño
La naturaleza en otoño se prepara para dormir. Los fantasmas en Fantasmono recogen la cosecha de los huertos y rastrillan las hojas que han caído de los árboles. Hacen montones junto a los caminos para esconderse y, cuando pasa alguna persona, saltan para asustarla.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – Especial de Navidad
La nieve estaba por todas partes. Los copos de nieve volaban por el aire y los niños se alegraban y gritaban. Todos los niños de Fantasmona subían con sus trineos a la colina sobre la ciudad y se lanzaban por la pendiente.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos –Día de los Difuntos
Mientras que en Halloween los fantasmas disfrutan paseándose entre la gente, en el Día de los Difuntos ningún fantasma decente sale a asustar. ¿Por qué? Pues porque los cementerios, que normalmente son lugares terroríficos, ese día están llenos de gente.
Seguir leyendoFantasmas Dentudos – Halloween y el Día de Todos los Santos
A todos los fantasmas les gusta Halloween. En la noche que va del último día de octubre al primero de noviembre, los fantasmas pueden pasear entre la gente sin miedo a que las personas los reconozcan. Y ni siquiera tienen que hacerse disfraces como las personas. Aunque Bubík y Dientecita esta vez sí se pusieron un disfraz.
Seguir leyendoSigilosos – Cómo el señor Karlíček bajó las escaleras sentado y acabó en boda
Era una de esas noches hermosas y templadas en las que los sigilosos salen de sus guaridas y acechan los dedos que asoman por debajo de las sábanas. También Píhat y yo teníamos ganas de hacerle cosquillas a unos deditos.
Seguir leyendoSigilosos – Cómo fuimos a asustar al viejo Hjunta
Una noche, Píhat vino diciendo que deberíamos ir a asustar al viejo Hjunta. Es la bestia más vieja y experimentada de todo el bloque de pisos, vive aquí desde hace más tiempo que nadie y, aun así, siempre está escondido en su sótano.
Seguir leyendoSigilosos — Qué hacen los sigilosos cuando hace calor
Ni siquiera el viejo Hjunt recordaba un verano tan caluroso. En el sótano, la temperatura subió dos grados y ya andaba buscando unas tijeras para hacerse un corte de pelo veraniego. Pero ¿qué podíamos decir nosotros, que vivimos en el último piso del bloque?
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