Sobre el cascabel para el gato

Los ratones que vivían en la casa le tenían mucho miedo al gato. Por eso, un día un joven ratoncito reunió a todos los ratones de los alrededores para contarles el plan que él mismo había ideado para dejar de tener miedo al gato.

—Me alegra que hayáis venido todos —les saludó el ratón.

Cuentos para dormir - Sobre el cascabel para el gato
Sobre el cascabel para el gato

—Planes como ese ya ha habido muchos por aquí —resopló el abuelo ratón, apoyándose en su bastón—. Ninguno ha funcionado. Tengo curiosidad de ver qué se te ha ocurrido a ti.

El ratoncito carraspeó y empezó a hablar: —Queridos ratones, como ya ha dicho el abuelo ratón, este tema se ha intentado arreglar muchas veces. Siempre hemos querido saber cómo darnos cuenta del momento en el que se acerca el gato, para así tener tiempo suficiente para escondernos y estar a salvo. Y hoy os voy a compartir cuál es la solución. Por fin terminará el miedo constante de que tengamos al gato justo detrás.“

Los ratones estaban en completo silencio y escuchaban atentos.

Mi plan es maravillosamente sencillo y estoy seguro de que va a funcionar. Lo único que tenemos que hacer es colgarle un cascabel atado con una cuerda al cuello del gato. En cuanto escuchemos sonar el cascabel, sabremos que el gato se acerca y podremos salir corriendo enseguida. Es así de sencillo.“

Los ratones empezaron enseguida a hablar entre ellos, sorprendidos, diciendo que nunca antes había habido un plan así. Incluso ya empezaban a alegrarse de que se habían quedado sin preocupaciones, cuando intervino el viejo ratón.

—Callaos, ratones —gritó, y los ratones se callaron al instante. —Tengo que deciros que estoy de acuerdo, el plan del joven ratón es realmente estupendo. Pero dejadme preguntar: ¿Quién le va a poner el cascabel al gato?

Se hizo un silencio pensativo. El entusiasmo de los ratones se desvaneció como un muñeco de nieve en primavera. Nadie dijo nada. Una cosa es decir la idea y otra muy distinta es llevarla a cabo de verdad. Y así, los ratones siguieron viviendo con miedo al gato. Todavía no ha existido un ratón tan valiente como para atreverse a ponerle un cascabel al gato. Algunos ratones hablaron de ello, pero luego, como se suele decir, todo quedó en palabras.

Califica esto post

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *