
Cuentos para dormir
Cómo la riada llevó a la carpa hasta el mar
Había una vez una carpa que vivía tranquila y feliz en una charca pequeñita. Pero un día llegó una gran riada que arrastraba todo lo que encontraba a su paso, y también se llevó a la carpa.
La llevó cada vez más lejos de su charca, hasta que al final la dejó en unas aguas desconocidas. De pronto pasó nadando a su lado un pez muy raro, como la carpa no había visto en toda su vida. —¿Dónde estoy? —le preguntó la carpa. —Pues en el mar —le contestó el pez extraño—. Prueba y verás qué salada está el agua.
Pero el agua salada no le gustó nada a la carpa, así que decidió volver a casa. Por el camino se encontró con otros peces desconocidos, y muchos eran incluso más grandes que ella. El viaje fue muy duro, porque la carpa tenía que nadar contra la corriente, pero aun así no se rindió. Y quien no se rinde, gana. La carpa notaba cómo el agua estaba cada vez menos salada y, al final, llegó a su casa.
Así pudo volver a nadar tranquila en su charca, y si la charca no se ha secado, allí sigue nadando todavía.
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