
Cuentos para dormir
La abuelita mágica Ágata
Muy lejos, detrás del bosque, completamente sola, hay una casita de madera pintada. Tiene unas cortinitas de colores preciosas en las ventanas, el tejado rojo y los alféizares llenos de flores de todos los colores. En esa casita vive la abuelita Ágata. Una viejecita mágica de sonrisa cariñosa. Lo que más le gusta es llevar un pañuelo en la cabeza, unas gafas redondas y una falda de flores con volantes. Vive sola en su casita, lejos de la gente. Y, sin embargo, se entera de todo lo que pasa a su alrededor y siempre ayuda a alguien. ¿Cómo puede ser?
Pues porque no es una abuelita cualquiera. Ágata es una abuelita mágica. Puede oír a muchas leguas de distancia. ¡Lo oye todo! Cuando alguien se ríe, cuando alguien sufre, cuando alguien se enfada… La abuelita Ágata solo tiene que aguzar el oído y escuchar.
Un día estaba sentada en su banquito bajo las ventanas, contemplando el campo y tomándose su té de tila favorito. De repente oyó algo. —¿Dónde estarás? ¿Dónde te has metido? —se oía desde un pueblo cercano. La abuelita Ágata supo que era la vocecita de una niña y que estaba triste. No perdió el tiempo y llamó a sus ayudantes, los pajaritos.
—Pajaritos queridos, venid a ayudarme, volad decididos. En el pueblo hay una niña llorando, y nuestra ayuda está necesitando. Volad hasta ella y averiguad qué ha perdido —les pidió la abuelita Ágata. Los pajaritos echaron a volar enseguida hacia el pueblo. Al poco rato encontraron a la niña sentada debajo de un árbol, secándose las lágrimas. Revoloteaban a su alrededor y escuchaban lo que decía y por qué lloraba tanto. Descubrieron que había perdido a su gatito. Se le había escapado y no sabía dónde estaba ni si le había pasado algo.
Los pajaritos volaron enseguida hasta la abuelita y se lo contaron todo. La abuelita Ágata ya lo había oído, antes de que los pajaritos se lo contaran. Pero ¿y ahora qué? Había que encontrar al gatito perdido y llevárselo a la niña. La abuelita Ágata pensaba y pensaba. Sabía que tenía que darse prisa. Cada minuto contaba. Quién sabe qué le había pasado al gatito. Primero aguzó el oído por si oía algún maullido. Pero nada. Ni un ruidito. Así que volvió a pedir ayuda a los pajaritos: —Pajaritos queridos, ayudadme otra vez, volad decididos. Id volando a todos los lados y buscad al gatito extraviado —les dijo. Los pajaritos no se hicieron de rogar. Echaron a volar al momento y buscaron al gatito perdido por todo el bosque y por todo el pueblo.
Al rato, un gorrión vio una bolita de pelo sucia durmiendo entre unos arbustos, cerca de la casita de la abuelita. El pajarito llamó enseguida a los demás y volaron juntos a buscar a la abuelita Ágata. La llevaron hasta la bolita sucia. Y, efectivamente, era el gatito perdido. Lleno de barro, con hambre y muy cansado, dormía a la sombra de los arbustos. Se había perdido. Había llegado hasta el borde del bosque, casi hasta la casita de la abuelita, y allí se había quedado dormido, sin fuerzas. La abuelita Ágata lo tomó con cuidado en brazos. Le dio de comer, lo lavó y luego lo mandó de vuelta con su niña. Por supuesto, los pajaritos le iban enseñando el camino, porque si no se habría vuelto a perder. Cuando la niña vio que se le acercaba su querido gatito, guiado por los pajaritos, enseguida comprendió que lo había arreglado la abuelita Ágata, que la había oído. No cabía en sí de alegría. Tomó al gatito en brazos y les dio las gracias a los pajaritos una y otra vez. Y les pidió que le dieran las gracias también a la abuelita Ágata.
Muy lejos, detrás del bosque, completamente sola, sigue hoy en pie la casita de madera pintada. En ella vive la abuelita Ágata, que lo oye absolutamente todo. Ayuda a los mayores, a los niños y a los animalitos. Y sus ayudantes, los pajaritos, revolotean por todas partes a nuestro alrededor. Quién sabe si uno de ellos no estará ahora mismo en el árbol que hay delante de tu ventana.
Cuentos cortos Cuentos de animales Cuentos de gatos Cuentos de pájaros Cuentos para niñas Cuentos para preescolar Cuentos sobre la abuela Fábulas




¿Qué te pareció el cuento?