
Cuentos para dormir
El hada buena del bosque mágico
Había una vez un bosque, aunque no era un bosque cualquiera: era mágico. En él vivían los animalitos junto con un hada buena. El hada buena Linda cuidaba del bosque y de todos sus animalitos. Pero un día llegó al bosque un hombre desconocido. Era el malvado brujo Cipriano. Quería quedarse con los poderes de Linda. ¡Así que Linda tuvo que esconderse!
Cipriano empezó a mandar sobre los animalitos. El bosque se puso triste, y los animalitos también. El hada Linda, que estaba escondida en la parte prohibida del bosque, se dijo: «¡Ya basta!». Decidió buscar a la gran hechicera Sherezade y preguntarle cómo se podía vencer al brujo. Linda metió en la mochila lo que podía necesitar y se puso en camino. Según el mapa, tenía que cruzar el Monte Nomonte y las Ciénagas Verdes hasta llegar al Monte de Plata. Linda caminó mucho, mucho, hasta que llegó al Monte Nomonte.
El Monte Nomonte era famoso porque en él se escondían toda clase de trampas. Mientras Linda subía por el monte, llegó a un pequeño claro. Pensó que allí podría descansar. Sacó la comida de la mochila y se puso a comer. Mientras comía, se fijó en unas sombras muy raras. Unos segundos después, una de las sombras se lanzó contra ella. Linda reaccionó a tiempo, pronunció un hechizo y las sombras desaparecieron de golpe. Así que Linda siguió su camino. Y cuando quiso darse cuenta, ya había salido del Monte Nomonte. Decidió pasar la noche en un prado.
Por la mañana, al despertarse, vio que a su lado estaba tumbado un ciervo enorme. Linda se asustó, pero se dio cuenta de que estaba herido. Así que decidió curarlo. Le limpió bien la herida y se la vendó. Cuando el ciervo volvió en sí, Linda descubrió que sabía hablar. El ciervo le dijo que conocía un camino más corto hasta la hechicera Sherezade. Linda se subió a su lomo y allá que fueron, camino de la hechicera. Cuando por fin llegaron, Linda le dio las gracias al ciervo por llevarla y entró en un castillo precioso.
La hechicera Sherezade la esperaba en la primera sala, como si supiera que iba a venir. Linda le preguntó a la hechicera por el hechizo para vencer a Cipriano. La hechicera le enseñó el hechizo y le prestó una escoba voladora, para que Linda pudiera volver a casa lo antes posible.
Cuando Linda llegó a casa, se plantó directamente delante de Cipriano, y él le lanzó un hechizo muy poderoso. Pero Linda usó el hechizo de la hechicera Sherezade y venció a Cipriano. Al bosque volvieron la paz y la calma, ¡y todos los animalitos y el bosque entero volvieron a ser felices! ¡Fin!
Cuentos cortos Cuentos de animales Cuentos de hadas Cuentos de magos Cuentos para preescolar




¿Qué te pareció el cuento?