Saltar al contenido
El perrito Adi y el miedo a los gatos – cuento infantil

Cuentos para dormir

El perrito Adi y el miedo a los gatos

Dominika J.22 de mayo de 20264 min de lecturapara preescolar

Había una vez un perrito que se llamaba Adi. Era un cachorrito pequeño y peludo, con el pelo blanco como la nieve y unos ojos marrones muy curiosos. Le encantaba jugar en el jardín con su amigo Marcos, un niño pequeño. Eran inseparables. Pero había una cosa que al perrito le daba mucho, muchísimo miedo. Era la gata Misi, que vivía con ellos.

Siempre que Adi veía a la gata Misi, metía el rabito entre las patas y se escondía detrás de los arbustos o salía corriendo a refugiarse en su camita.

—¡No tienes por qué tenerle miedo! ¡Si son los gatos los que deberían tenerte miedo a ti! —le explicaba Marcos cada vez que Adi huía de Misi.

—Misi es una gatita muy buena —le decía. Pero para Adi los gatos daban mucho miedo. Misi siempre lo miraba con mala cara y, cuando pasaba a su lado, le enseñaba sus uñas temibles.

Era una mañana preciosa de sol y Adi estaba jugando en el jardín con Marcos. El niño le tiraba la pelota y Adi se la traía. Era un truco nuevo que había aprendido ese mismo día, ¡y le encantaba ir a buscar la pelota! Jugando, jugando, Marcos tiró de pronto la pelota hasta el final del jardín. Adi salió corriendo, muy contento, detrás de la pelota azul, pero de repente se paró. La pelota había rodado justo delante de Misi, que estaba tumbada al sol. A Adi se le aceleró el corazoncito y gimoteó, muy triste. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Cómo iba a llegar hasta su pelota? Porque seguro que su amigo Marcos estaba esperando a que se la llevara.

La gata miró la pelota que había aparecido delante de ella, y luego al cachorrito asustado que gimoteaba frente a ella. Cuando Adi vio que Misi lo estaba mirando, cerró los ojos y esperó a ver qué pasaba. Seguro que le saltaba encima con sus uñas y le hacía daño. Pero no pasó nada de eso. En lugar de la mirada temible de Misi y de sus uñas, solo oyó un maullido suave. Adi abrió los ojos con cuidado, y vio que Misi le acercaba la pelota.

—No tienes por qué tenerme miedo. Si somos de la misma familia, vivimos aquí juntos —le dijo Misi al perrito.

—Pero siempre me mirabas con una cara que daba mucho miedo —dijo Adi, asustado. Misi se rio.

—Porque eras nuevo en nuestra familia. Solo te estaba gastando una broma. Ya verás como seremos amigos —le dijo Misi con dulzura.

La pelota rodó de vuelta hasta Adi.

—Gracias, Misi —contestó el perrito, y volvió corriendo con Marcos, que ya lo estaba buscando por el jardín.

Y así el pequeño Adi no solo aprendió a traer la pelota, sino que aprendió también a vencer su miedo. Descubrió que los gatos no dan tanto miedo como parece y que Misi, en realidad, es una gatita muy buena. Desde aquel día, Adi ya no tuvo miedo de los gatos. Con Misi y con Marcos vivían cada día un montón de aventuras. El perrito Adi fue creciendo y protegía a Misi y a todo el jardín. ¿Y la gata Misi? Pues jugaba con él a la pelota… ¡y de vez en cuando todavía le daba algún sustito!

Valora el cuento

Cuentos cortos Cuentos de animales Cuentos de gatos Cuentos de perros Cuentos para preescolar Cuentos sobre niños

Comentarios

¿Qué te pareció el cuento?

No publicaremos tu correo. Leemos los comentarios antes de publicarlos.

¿Y ahora qué?

mismo tema y duración de lectura parecida

Cuento sorpresa

Niños, seguro que os acordáis del pequeño perrito Alegrito, que vivía en la calle y nunca había tenido a nadie. Su única casa era…

4 minpara primaria

¿Sabéis qué es un reyezuelo? No es un rey pequeñito de cuento, sino un pajarito. Un pajarito normal y corriente, tan pequeño y discreto…

4 minpara preescolar

Había una vez un perrito marrón llamado Ladrín, que vivía con una familia muy buena. Era un perrito pequeño, pero tenía valor para dar…

4 minpara preescolar

Muy lejos, detrás del bosque, completamente sola, hay una casita de madera pintada. Tiene unas cortinitas de colores preciosas en las ventanas, el tejado…

5 minpara preescolar