Queridos niños, la señora Otoño ya ha llegado del todo, y a nuestro alrededor revolotean hojitas de colores que van cayendo despacito al suelo.…
Cuentos cortos
Cuentos cortos para dormir, de 3 a 7 minutos de lectura.
En la salvaje África vivía un leoncito. Bueno, en realidad ya no era pequeño: era un león adulto, y su padre esperaba que le…
¿Sabéis qué es un reyezuelo? No es un rey pequeñito de cuento, sino un pajarito. Un pajarito normal y corriente, tan pequeño y discreto…
En medio de un bosque muy espeso había un estanque pequeñito. A su lado se alzaba una roca cubierta de helechos tupidos. Y detrás…
En octubre, las temperaturas nocturnas empezaron a bajar de cero. El otoño estaba en pleno apogeo y, en el reino de los animales, empezaron…
—Ramita a ramita, palito a palito —canturreaba el cigüeño mientras volaba por el cielo. Era primavera y este cigüeño iba y venía sin parar…
Muy lejos, detrás del bosque, completamente sola, hay una casita de madera pintada. Tiene unas cortinitas de colores preciosas en las ventanas, el tejado…
En casa todos querían mucho a Buddy. Mamá, papá y también Adán. A cada rato alguien corría detrás de él. Le llevaban agua y…
En lo más profundo del bosque, en una madriguera grande, vivía una familia de tejones. Papá tejón, mamá tejona y sus dos crías, preciosas…
Había una vez una mamá herrerillo llamada Julita, y en una casita de pájaros a la orilla del bosque le nacieron cuatro pajaritos preciosos.…
Había una vez un bosque, aunque no era un bosque cualquiera: era mágico. En él vivían los animalitos junto con un hada buena. El…
Muy hondo, pero muy muy hondo bajo tierra, dormía un topito pequeño y muy simpático que cada mañana salía escarbando a la superficie, donde…
Cuentos cortos

Cuentos cortos para dormir, de 3 a 7 minutos de lectura. Vaya día el de hoy. Todos están cansados, sobre todo las mamás y los papás, pero los niños igualmente quieren oír un cuento. ¿Qué hacer? Es fácil. En esos casos ayudan los cuentos cortos, que pasan rápido y, aun así, no pierden nada de su encanto. Si ya tienes ganas de meterte en la cama, lee un cuento corto, da un beso de buenas noches y ¡a dormir! Para un cuento largo habrá tiempo la próxima vez.











