Había una vez un estanque en el que vivían unas ranas. Allí estaban muy felices y no les faltaba nada. Un día, aburridas, empezaron…
En Fantasmalandia hacía un día precioso. La primavera estaba a la vuelta de la esquina y las flores empezaban a florecer. Ya habían aparecido…
Érase una vez una familia de moscas. En ese momento estaban comiendo sobre un trocito de estiércol muy oloroso, cerca del establo de las…
Desde que se celebró la gran boda, empezaron a pasar cosas. Nuestra familia creció. Un día por la tarde, simplemente volvió mamá y traía…
Y nos fuimos a asustar. Con Pablo hemos dormido a pierna suelta y tenemos energía para dar y tomar. Por eso propuse que hoy…
Había una vez una niña muy buena. Se llamaba Emma y le encantaban los animales. Y los animales también la querían a ella. Como todos…
En nuestro bloque de pisos llevan ya varios días pintando. A la señora Simona parece que no le gustó mi huella en la pared,…
Esta noche voy con Pablo a visitar al sigiloso de edificio más antiguo. Vive abajo, en el sótano. Se dice que nadie logró esconder…
Después de haber asustado con éxito al señor Carlitos, por fin estoy de vuelta en el cuarto de los niños. Está oscuro, se acerca…
Érase una vez un niño llamado Fran. Ese niño tenía un mal hábito. A todos los que alcanzaba, siempre les daba un pellizco. Si…
Seguro que ya habéis oído hablar de muchos niños traviesos, pero apuesto a que de Tomasito, que no quería vestirse, no habéis oído nada.
—¡Deja esas uñas! —repetía mamá por centésima vez. Pero la pequeña Magdalenita seguía mordisqueando y royéndose los deditos.











